Vino rancio. Qué es el vino rancio y cómo se hace

Cuando se habla de la cualidad “rancio”, nuestra mente la asocia a un producto pasado, con un sabor que no es muy bueno o que no está en perfectas condiciones para ingerir. No es el caso del vino rancio, un vino envejecido durante uno o dos años de forma muy especial.

Pero… ¿qué es el vino rancio? ¿Cómo se hace el vino rancio? En Cestalia nos adentramos en el mundo del vino rancio para explicarles cómo se elabora el vino rancio.

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Tras adentrarnos en los vinos dulces o conocer los vinos de Jerez, hoy nos preguntamos en Cestalia qué es el vino rancio y cómo se hace.

Qué es el vino rancio

Como decíamos, se debe olvidar la mala imagen del sabor rancio para hablar de vino rancio. El vino rancio es un vino que se somete a un envejecimiento acelerado durante uno o dos años a la exposición del sol y jugando con los cambios bruscos de temperatura.

De esta manera, adquieren un grado elevado de alcohol para soportar las condiciones al sol. No importa si son blancos, tintos o rosados. El vino rancio viene de este proceso de envejecimiento en garrafas.

Entonces, llegados a este punto, ¿quiere saber cómo se hace el vino rancio?

Cómo se hace el vino rancio

Dos años al sol en garrafas. Ese podría ser el resumen de la elaboración del vino rancio, pero lo cierto es que hay mucho trabajo para crear vino rancio. El proceso puede tener variaciones, dependiendo de la zona de crianza del vino.

Se puede hacer vino rancio en un solo tonel, expuesto al sol durante todo el proceso. Puede ser un proceso mixto en el que el vino pasa de estar en tonel a botellas de cristal. También puede ser un proceso dinámico si encontramos criaderas y soleras para finalizar el proceso de crianza.

Por norma general, son vinos con alta cantidad de azúcar por el tipo de uva. Ya hemos hablado en anterioridad de la presencia del azúcar en vino tinto, y este sería un caso claro de vinos azucarados.

En cuanto a sabores, los vinos rancios tienen aromas de frutos secos, madera y toques amargos, dándole un toque y presencia especial y muy característica.

Si se anima, puede ser un gran regalo original para amantes del vino. En Cestalia, como buenos amantes del vino, nos encanta probar cosas nuevas, y tras saber qué es un vino rancio, le aconsejamos probarlo. Desde luego no se arrepentirá.

¿Conocía la existencia de los vinos rancios?

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